Gobernar para las élites

Así titula Oxfam su Informe 2014. Son datos que prácticamente conoce ya todo el mundo, en  época de crisis, los grandes patrimonios aumentan considerablemente sus beneficios, mientras que la población en general, ve mermados sus ingresos de forma que la desigualdad entre ambas clases sociales se van distanciando más y más en los extremos de la economía mundial.

Desde que comenzó esta última crisis económica en 2007, las grandes fortunas han aumentado en un 10% anual. Casi la mitad de la riqueza  mundial, el 46%, está en manos del 1% de la población; la mitad más pobre del planeta Tierra, posee lo mismo que las 85 personas más ricas del mundo. Recordemos que ahora, en 2014, habitamos el planeta 7.200 millones de personas.

El 55’6% del patrimonio total español, está en manos de un 10% de la población, 3’6 puntos más que al comienzo de la crisis en 2007. En cambio, en ese mismo periodo de tiempo, son ya más de tres millones de personas en nuestro país, las que viven por debajo del  umbral de la pobreza, con menos de 300 euros de media al mes, el doble que antes de la crisis y la pobreza infantil aumenta al 30% de la población inferior a 16 años.

¿Cómo es posible que la política económica europea, nos haya llevado a tal grado de desigualdad social?.  Louis Brandeis, miembro del Tribunal Supremo de EE.UU hasta 1939, decía que “podemos tener democracia o podemos tener la riqueza concentrada en pocas manos, pero no podemos tener ambas”.

La gran contradicción que nos asalta cuando pensamos en que estas medidas están acabando con las clases medias europeas y que, precisamente, son esas clases medias las mayores creadoras de riqueza y más dadas al consumo, lo que al menos en apariencia, es un factor negativo para la economía, se empieza a despejar en parte cuando  recordamos a Noam Chomsky y el sugerente título de uno de sus libros: “Mantener la chusma a raya”.

En efecto. Nada es por casualidad. El enriquecimiento de las élites y el sometimiento de los gobiernos y de las economías para favorecer sus intereses, no son un invento nuevo en la historia, sino una constante, incluyendo hasta los desastres naturales como el de Haití en 2010, que continúa en la ruina mientras las empresas a las que se les encomendó la reconstrucción, no solo se han provisto de unos beneficios altísimos, sino que no han cumplido con gran parte de sus compromisos sin que ello conlleve ninguna sanción. Y eso es solo un ejemplo, pero hay más.

Noemi  Klein, periodista canadiense, define en su libro “La doctrina del shock”, al saqueo sistemático del sector público después de un desastre, cuando la gente está demasiado ocupada haciendo frente a la emergencia de sus problemas diarios. Demasiado parecido a lo que estamos viviendo en España desde la última crisis económica. El shock, nuestro shock, viendo como nuestra economía se desmorona, nuestros trabajos  se precarizan y nuestra vida se deteriora, hace que la población se someta a cualquier medida, o al menos eso ha venido sucediendo hasta ahora: externalizar lo público a manos privadas, manos que con demasiada frecuencia coinciden con las mismas que nos gobiernan o con los negocios de sus parientes.

Hasta ahora, esa doctrina del shock ha ido calando en la mente global de la población sin darse cuenta, hábilmente. Hasta ahora, tanto PP como PSOE, servían a esa estrategia, haciendo de la ciudadanía, meros espectadores que se limitaban a ratificar en las urnas o fuera de ellas, las decisiones tomadas por los representantes de los sectores dominantes, legitimando medidas que favorecen solo a esas clases y perpetuándolos en su estatus.  Pero también lo han puesto en práctica, (hasta ahora al menos) en el interno de los propios partidos políticos y en los sindicatos mayoritarios, no nos engañemos, así funcionan y así nos va.

La preocupación del gran capital, del gobierno de rancia derecha que nos dirige y de los conservadores europeos, va en esa línea, temen que los ciudadanos despierten y dejen de someterse a una estrategia perversa que les ha funcionado durante muchos años; temen el ascenso de grupos que se enfrenten a la doctrina del shock y la reviertan para siempre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: