Reflexiones trasnochadamente “buenismas”

Aquí estoy de nuevo, reflexionando sobre el panorama político que se nos presenta. Escudriñando entre los distintos artículos de la variada prensa española de todos los colores y pelajes y escuchando por doquier las opiniones de mis conciudadanos, profundas y reflexivas unas y profundamente irreflexivas otras. Es lo que tiene la política, esa facultad de poder sumergirte lo mismo en un interesante debate, que en un exasperante diálogo de besugos.

Pero como decía el célebre Ramón de Campoamor: “En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.

Yo soy de natural, optimista y creo que a pesar de la falta de memoria de unos, el cacao mental de otros y la manipulación mediática que nunca falta, hay algo que es innegable: algo se mueve en este país que no tiene vuelta atrás y la prueba está en que se ha disipado notoriamente aquel pasotismo político de la ciudadanía, que permitía que se nos arrastrara de los pelos sin ni siquiera intentar pararlo. Existe, por fin, la suficiente expectación, el suficiente interés como para que, al menos, dé para debatir incluso cuando el diálogo es de besugos. Por algo se empieza.

Es cierto que la lucha por mantener los sillones han contribuido a una cierta confusión que acusa más de un 40% de indecisos, aunque expectantes, no como antes, que eran indecisos-pasotas-absolutos.

Parte de esos indecisos, lo son a causa de haberse frustrado la posibilidad de una confluencia ante las elecciones entre Podemos e Izquierda Unida. He escuchado a favor y en contra, tanto de unos como de otros, las acusaciones más absurdas, como si cualquiera de ellos tuviera más responsabilidad en el asunto que la otra formación para lograr o no esa confluencia.

De nuevo, lo urgente no deja ver lo importante. Mi humilde opinión es, que derecho tienen ambas formaciones a mantener su nombre si así lo han querido sus bases y no radica la culpa de la división de escaños en esa democrática decisión, sino en el sistema electoral D’Hondt, que permite favorecer a los grandes partidos asignándoles más escaños sin ninguna proporcionalidad en los votos recibidos, con la consiguiente pérdida de representación, como si esos ciudadanos y ciudadanas no existieran.

Si la proporcionalidad se aplicara, permitiendo que el voto de un ciudadano o ciudadana que elige la opción de un partido pequeño, valiera igual que el voto de otro ciudadano o ciudadana que elige la opción de un partido más grande (un votante, un voto, no un cuarto de él) esa tonta discusión que crispa, ciega y divide de verdad, no tendría ningún sentido. Luego, no hay que lanzarse piedras entre sí, sino reivindicar conjuntamente la aplicación del reparto proporcional en la asignación de escaños para que sean, realmente, el fiel reflejo de la voluntad popular.

Aún así, me doy con un canto en los dientes cuando observo el resultado de  las encuestas en Francia, que anuncian una alarmante subida en la intención de voto hacia la extrema derecha, cosa que, hasta la fecha, no está pasando en España.

Una se pregunta qué coño está pasando en ese país que es un icono de la libertad. Dicen los expertos en la materia que Francia ha sufrido un desgaste económico fruto de un decenio de políticas de austeridad, llevadas a cabo por la derecha francesa bajo la batuta de la austeridad Merkeniana, de recortes y precariedad laboral impuestas por las élites políticas europeas y ese desgaste que ha empobrecido a la población, ha favorecido el enfrentamiento entre autóctonos y emigrantes que, igual que está ocurriendo aquí y siguiendo con el ejemplo que ponía en párrafos anteriores con el asunto del sistema electoral, tiran la piedra al desgraciado de enfrente en vez de tirársela a quién les está jodiendo a los dos.

Eso puede pasar aquí más pronto que tarde, porque como suelo decir (tal vez demasiado) “todo lo que empieza igual, acaba lo mismo”. La prueba la tenemos en nuestro gobierno. Dicen por ahí que un presidente idiota está representando fielmente a sus votantes. Yo estoy de acuerdo, totalmente, de verdad.

Lo que más me preocupa es lo permeable que es la gente ante las ideas más reaccionarias. No sé exactamente si es porque contactan directamente con la parte más egoísta y mezquina del ser humano y esa parte asesina directamente su lado bueno, o porque la mayoría de la población española está poco o nada acostumbrada a la lectura y a la contrastación de ideas y se mece en la comodidad de los mensajes televisivos previamente medidos, sesgados y filtrados, que le permiten no pensar y repetir mecánicamente frases hechas, sin ningún esfuerzo ni nada, como la gimnasia pasiva y repiten barbaridades e incoherencias como si fuesen pensamientos inteligentes, solo porque los han oído en la tele, así de listos son y así nos va en conjunto.

Hoy mismo lo he dicho en la oficina: vender el alma al diablo tiene un coste siempre excesivamente alto, tanto que no compensa el logro obtenido. Pactar con el diablo de la banalidad, de las apreciaciones simplistas, sin atisbo de información veraz, pero que agitan fácilmente el egoísmo propio de quien apuesta más por la pose facilona que por la incomodidad del posicionamiento valiente, lleva sin duda a pagar caro el futuro.

Romper con esas dinámicas es un hándicap obligado si queremos de verdad un mundo más humano. Y aunque Rafael Hernándo, portavoz del pepé no esté de acuerdo, los “buenismos trasnochados” deben imponerse a los “malismos tan de moda”. Recuperar la dignidad que años atrás permitió acortar distancias económicas, culturales y de igualdad entre la ciudadanía y traer así de vuelta a casa a nuestros hijos emigrados sin posibilidad de futuro en nuestra tierra. Debemos reinventarnos sobre una base de armonía social y de respeto a la naturaleza de la que somos parte. Ese es el mundo que quiero y el único por el que apuesto.

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3 comentarios

  1. Maru, el PP es multicéfalo y ahí se econde desde el derechista decente (si es posible) hasta el feroz ultrafacha, cuando quieran virar a la estrema tipo Le Pen sabrán hacerlo cambiando un par de caretos. En cuanto a la permeabilidad patria pues es un asunto de pereza mental que lleva a parálisis más peligrosa y este estado ya tiene sus productos de consumo en la tele y demás medios: tele 5 y furbo.

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  2. […] Entradas interesantes en otros blogs: Golpe de estado en los medios  Cinco lemas La #COP21, nada serio: Si los líderes han fallado, ¿cambiaremos de líderes? A golpe de coleta morada Fiat Lux El circo político  Virtudes y venenos del debate de ayer El resfriado informativo Totalidad y particularidad Las claves de la Cumbre del Clima de Paris 2015 Ada Colau y los criminales Reflexiones trasnochadamente buenísimas […]

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  3. En este enlace https://jaordiz.wordpress.com/2015/12/15/dardos/ tienes mi más sincero reconocimiento a tu labor. Abrazos.

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